domingo, 25 de enero de 2026

Insultando, que es gerundio.

Tras dos entradas anteriores, «Insultando suavemente» y «Decirle tonto sin decir tonto», se me ha ocurrido dedicar otras cuantas a ampliar el tema con la enumeración de cuantos insultos y calificativos más o menos groseros pueda encontrar en nuestro idioma, procurando no llegar a lo soez, si es que eso es posible, pues en castellano abundan los epítetos chabacanos; muy chabacanos, y es posible que no me pueda resistir. Sin embargo, estoy seguro de que la mayoría son bastantes suaves y simpáticos en su fonética, inocentes y graciosos en su significado y, con toda certeza, desconocidos para el conjunto de nosotros.
A este ánimo se sumó el hallazgo, hace unos días, de un texto que leí en la red en el que se enumeraban 221 insultos en nuestro idioma, extraídos de un estudio publicado hace unos años —todo se estudia, todo se publica— en el que se clasifican los más utilizados por regiones, franjas de edad, sexo y algún que otro campo más. Todo ello con la participación de más de 2500 españolitos, acompañado de un colorido mapa de nuestro país y firmado por un responsable del Centro de Ciencia Cognitiva de la Facultad de Lenguas y Educación de la Universidad Nebrija y otro del Área de Lingüística de la Universidad de Alicante.
En ese estudio se han recogido más de 8000 insultos, clasificados según su frecuencia de uso, edad e identidad sexual de los entrevistados. Salvando las diferencias regionales, e incluso locales, y el exceso en el uso de los insultos, se llega a la conclusión que el más utilizado es «gilipollas», siguiéndole, y por este orden: subnormal, hijoputa/hijaputa, tonto/tonta, idiota, puto/puta, capullo/capulla y payaso/payasa. La inmensa mayoría incluyen términos referidos a estereotipos sexuales —principalmente de feminidad— y discapacidades intelectuales o físicas.
No voy a enumerar aquí, y ahora, los 221 insultos del estudio, eso lo dejaré para posteriores entradas en las que pretendo añadir otros que vaya encontrando por el camino. Creo que hay tema para no aburrirse y para aprender, que ya estoy cansado de insultar siempre lo mismo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario